las memorias de una española y una italiana en el lado más turbio de la metrópoli nipona


Hay un proverbio japonés que dice algo así como que “El agua derramada no vuelve al cuenco” (Fukusui bon ni kaerazu). La idea detrás de esta expresión es que, al igual que el agua que acaba en el suelo, hay muchas cosas en la vida que no se pueden deshacer. Lo hecho, hecho está y, una vez que ha sucedido, quizá lo mejor que puedes hacer es quedarte con lo bueno y contar una buena historia.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button