Jean-Baptiste Andréa gana el premio Goncourt con una novela ambientada en la Italia fascista de Mussolini



El premio por excelencia de la literatura francesa ha galardonado este martes al escritor Jean-Baptiste Andréa, de 52 años. Su novela ‘Veiller sur elle’ (Velar por ella, aún no ha sido traducida ni publicada en España) se ha llevado la 121ª edición del Goncourt. Tras haber ganado también el premio FNAC, esta historia de amor entre un escultor y una aristócrata en la Italia fascista en el periodo de entreguerras se consagra como uno de los libros destacados de esta rentrée literaria en Francia. En España la editorial AdN la publicará en la primavera de 2024.

El Goncourt representa la consolidación de la sólida trayectoria como escritor en Francia —y una manera de catapultarse a nivel internacional— de Andréa, quien también trabaja como guionista y director de cine. No publicó su primera novela hasta los 46 años. “Pienso en esos niños que se dicen que es muy duro ser escritor y que nunca lo conseguirán”, ha declarado el autor, visiblemente emocionado al llegar al restaurante parisino Drouant, donde se entrega cada año el Goncourt, creado en 1903. Ha sucedido a Brigitte Giraud y Vivir deprisa, un relato de autoficción premiado con el prestigioso galardón el año pasado.

Por segundo año consecutivo, la atribución del galardón ha requerido una ajustada votación —hasta 14 vueltas y decidida finalmente por el voto diferencial del presidente del jurado— entre la novela ganadora y Sarah, Susanne et l’écrivain de Éric Reinhart, un habitual de este tipo de nominaciones y que este año volvió a irse con las manos vacías. También se ha concedido este mismo mediodía el premio Renaudot —otro de los destacados en las letras galas— a la escritora Ann Scott por Les Insolents

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Ambientada en la Italia fascista de Mussolini

Como si fuera una novela decimonónica, con tintes al romanticismo de Alejandro Dumas y Stendhal, Andréa cuenta en su premiado libro una historia de amor, pero también de picaresca y venganza. La protagonizan Mimo Vitaliani —el personaje principal y un alter ego del autor—, que es un humilde escultor, y Viola, la heredera de una familia riquísima condenada a un matrimonio no deseado. Una parte significativa de la novela también está dedicada a la historia de una estatua de una piedad (la virgen María con Jesucristo en sus brazos), que es una de las obras maestras del escultor protagonista.

“Andréa escribe un verdadero fresco romanesco que recorre todo el siglo XX. (…) Su escritura es al mismo tiempo poética y sobria”, ha declarado a El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica, el dramaturgo y filósofo Eric-Emmanuel Schmitt, uno de los miembros de la prestigiosa Academia Goncourt. El escritor, cuya madre era italiana, ambienta una parte significativa de la novela en la Italia fascista del periodo de entreguerras. “Es un libro que habla mucho de la tiranía. La tiranía íntima que sufre la mujer protagonista (Viola) tiene como gran espejo la tiranía del fascismo. Tanto la gran tiranía política como la pequeña tiranía de lo cotidiano se ven alimentadas por la cobardía”, ha explicado Andréa en una rueda de prensa en el lujoso restaurante Drouant.

Uno de los éxitos comerciales de la rentrée

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Además de las novelas de Andréa y Reinhart, había quedado seleccionadas para el dictamen final del Goncourt la novela Humus de Gaspard Koenig —la historia de dos estudiantes de agronomía angustiados por la urgencia climática— y Triste tigre de Neige Sinno, un relato autobiográfico sobre el incesto. Con 45.000 libros vendidos, este último libro ha resultado uno de los fenómenos literarios, tanto a nivel comercial como de crítica, de esta rentrée, junto con la novela de Andréa. Y ha propiciado la irrupción de Sinno, de 46 años, que vive en México y es la autora de una tesis doctoral sobre Raymond Carver y Richard Ford.

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Poco conocida hasta ahora en Francia, esta escritora ganó el lunes el premio Fémina, creado en 1904 en respuesta a la misoginia de entonces del Goncourt, una mala reputación que el gran galardón de las letras francesas ha arrastrado hasta el presente al solo haber premiado a 13 escritoras en sus 120 años de historia. Desde 2021, el Goncourt —los autores pueden obtenerlo una sola vez— no premia a aquellos libros que ya han logrado alguno de los grandes premios del otoño. Por este motivo, el libro de Sinno se quedó fuera de las quinielas finales del prestigioso galardón. “Este año es el Goncourt de lo novelesco. Ha habido los Goncourt de la autobiografía, de la autoficción… Este año hemos decidido premiar las largas historias”, ha destacado Schmitt.

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